<![CDATA[Aprende a construir la vida que deseas - Artículos y Reflexiones]]>Sun, 25 Jun 2017 19:14:11 -0700Weebly<![CDATA[Evita discusiones inútiles - un video de Guido Rosas]]>Fri, 23 Jun 2017 17:00:42 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/evita-discusiones-inutiles-un-video-de-guido-rosas


Perdernos en discusiones inútiles es como tirar el tiempo a la basura.

Aprende a obtener lo mejor de tus negociaciones.
Te invito a ver el siguiente video:

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<![CDATA[¿Sabes o supones? - Guido Rosas.]]>Thu, 22 Jun 2017 07:00:00 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/sabes-o-supones-guido-rosasPicture
     En cuanto a negociaciones, y planes de vida hay una gran diferencia entre saber y suponer. Un ejemplo es cuando tienes un proyecto y una meta que has establecido de manera clara y sigues un camino bien preparado hacia el éxito de la misma. No es lo mismo "sé que llegaré" a "supongo que llegaré". 
     Generalmente la suposición está construida con falta de información, falta de pasos concretos y certeza de que las acciones adecuadas serán cumplidas, de esta manera es un supuesto que llegaré. Muchos van hacia sus metas de esta forma y aun cuando trabajan mucho todos los días por lograr sus objetivos es la falta de claridad y objetividad, la medición y los pasos adecuados, lo que les conducen al fracaso a pesar de su esfuerzo y sus buenas intenciones. 
     Saber que llegaré supone otro tipo de recursos: mejor información, pasos adecuados y concretos que sé que podré dar, metas más cortas que en su suma me llevarán a la meta superior. 
     Un amigo mío tiene ya mucho tiempo planeando escribir un libro, frecuentemente escribe algo, lee y anota muchas ideas, aparentemente va encaminado, pero si charlas con él y preguntas acerca de lo que sabe que logrará con certeza, parece vivir incluso en el supuesto de que posiblemente alguien le publicará el libro que no ha escrito y posiblemente se venderá y será un éxito. ¿Será?
     Cuando te das a la tarea de informarte, formarte, mejorar tu educación y concretar más las ideas pasas de suponer a tener más certeza de que llegarás a tu meta. Esto no quiere decir que no puedan fallar algunas cosas y que los resultados se modifiquen en el camino, pero los riesgos de fallar serán más improbables. 
     No supongas las cosas, infórmate primero todo lo que puedas, vale la pena el esfuerzo de hacerlo bien a la primera. A veces es más doloroso y requiere de mayor labor reparar los errores cometidos por falta de información, a veces son irreparables, así que vale la pena habituarse a prepararse para errar menos y no pagar los precios de cometer error tras error y que sea esa nuestra escuela de vida.
     Acostúmbrate a ganar éxitos y no a remediar fracasos. 
     Sígueme en Facebook.com/Autoliderazgo.

DEL AUTOR: Guido Rosas.com
Escritor y Conferencista especializado en Comunicación Humana.

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<![CDATA[En vez de criticar a otros aprende a ser mejor - por Guido Rosas]]>Wed, 21 Jun 2017 13:59:45 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/en-vez-de-criticar-a-otros-aprende-a-ser-mejor-por-guido-rosas

¿Qué ganas con criticar?
¿De qué te pierdes al hacerlo?


Enfocarnos en construir lejos de criticar suele ser mucho más productivo.
Reflexiona y ponte en acción con el siguiente video.


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<![CDATA["QUIEN HUYE DE LA INVERSIÓN, HUYE DE LA GANANCIA". - Atribuido a Warren Buffett]]>Tue, 22 Nov 2016 14:30:48 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/quien-huye-de-la-inversin-huye-de-la-ganancia-atribuido-a-warren-buffettPicture

"Quien huye de la inversión, huye de la ganancia".

-Si estás en contra de la inversión, estás en contra de la riqueza. 
-Si estás en contra de los errores, estás en contra del aprendizaje. 
-Si te opones a la siembra, te opones por lógica a la cosecha.
-Si estás en contra de emprender, estás en contra de ser libre.
-Si estás en contra de la educación financiera, estás en contra de la sabiduría.
Es bien sabido que “Todo el mundo quiere ir al cielo, pero nadie quiere morir.” Esa es la cultura del “quiero resultados sin hacer nada”.

"Eres libre o eres empleado... punto".
En el mundo laboral te piden experiencia. 

Para las Mentes Millonarias las cosas son muy distintas: 
-Al dinero no le interesa tu Currículum.
-Al dinero no le interesa saber tus calificaciones escolares.
-El dinero quiere que entres al juego. 
-El dinero le interesan solo dos cosas, tu inteligencia emocional y tu inteligencia financiera... no más.
-En palabras sencillas: Si quieres ganar, debes invertir. si quieres ser millonario, debes recibir una educación distinta a la que se brindan en las universidades.
Jamás podrás ganar en grande, sembrando en pequeño. 

Déjame aclararte algo... "no hay inversión sin riesgo". La ventaja es que la experiencia te va haciendo mejor inversionista. 
Solo recuerda que los perdedores renuncian a ganar con tal de no perder. Tú no eres un perdedor... tú eres una mente millonaria.
El mundo de los negocios premia a la persona que más errores comete y aprende de ellos para ser mejor. Sin caídas no hay subidas, sin tropiezos no hay éxitos. Cada error tiene que ser una inversión, un aprendizaje, una lección. El error de hoy es la ganancia de mañana.
¿Quieres ser millonario? 
Entonces no puedes darte el lujo de:
-Confiar una y otra vez en la persona que siempre te defrauda.
-Seguir frecuentando gente negativa.
-Derrochar dinero que podría ser invertido, en malos hábitos.
-Seguir comprando pasivos con dinero que no tienes: elimina la deuda mala.
-Pensar que lo sabes todo y no invertir en ti mismo... en tu mente.

Si por error lo pierdes todo, por aprendizaje lo recuperarás multiplicado. 
Una última lección... Le preguntaron a Henry Ford uno de los hombres más ricos de la historia: ¿Qué haría usted si perdiera todo su dinero y quedara en la ruina?
Ford contestó: "Volver a empezar de nuevo por que ya sé cómo se hace el dinero". Aprende a hacer Redes de Mercadeo Profesionalmente y podràs empezar de nuevo siempre.

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<![CDATA[Yo creo mi vida - Ejercicio de Reflexiones de Riqueza - Guido Rosas]]>Thu, 17 Mar 2016 20:36:35 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/yo-creo-mi-vida-ejercicio-de-reflexiones-de-riqueza-guido-rosasPicture

Responde el ejercicio por escrito:

1) ¿Cuántas horas del día suelo ser productivo?
2) ¿Qué estoy haciendo para mejorar mi vida financiera?
3) ¿Qué he aprendido en el último mes para tener nuevas estrategias y caminos más exitoso?
4) ¿A quién suelo culpar de mis circunstancias o problemas actuales?
5) ¿Cómo suelo justificar mi falta de logros?
6) ¿De qué suelo quejarme que no resuelve nada hacerlo?
7) ¿Cómo suelo perder el tiempo durante el día?
8) ¿Qué decido aprender desde hoy para mejorar mi vida financiera?
9) ¿Qué haré distinto a partir de hoy para mejorar mi vida financiera?


Decreto: Hoy asumo mi Autoliderazgo. Elijo alejarme lo más posible de la gente que sólo suele quejarse. Me enfoco en obtener nuevos aprendizajes que me conduzcan a nuevas habilidades y mejores resultados.

Reflexión de poder: Seguir siendo pobre no ayudará a nadie; aprender a enriquecerme me abre a posibilidades para mejorar mi vida y ayudar a los demás.

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<![CDATA[Detecta tu Autoplática y aprende a obtener lo mejor de ella - Guido Rosas]]>Wed, 09 Mar 2016 13:44:48 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/detecta-tu-autopltica-y-aprende-a-obtener-lo-mejor-de-ella-guido-rosasPicture
     Algo de lo que usualmente no nos percatamos es que estamos en constante comunicación con nosotros mismos, y a partir de esta comunicación vamos ayudándonos a mejorar en nuestro día día o vamos entorpeciendo el camino que pudiéramos recorrer.
     La manera en que construyes tu autoplática tiene mucho que ver con tu proceso de vivir, gozar la vida y obtener los éxitos o fracasos que tienes. Si tú no te percatas de esta autoplática es muy probable que estés lleno te frases como: No se puede, eso no es para mí, estamos en crisis, es la vida que me tocó vivir, etc. Frases repetidas de este tipo lo único que provocan es que la mente nos lleve a ponernos en una posición estática ya que si de alguna manera la mente comprende que algo no se puede o que no hay nada que hacer, esto le lleva a tomar la decisión de no tomar acción.
   Aprender a conversar con nosotros mismos de una manera más productiva nos lleva a hacernos más preguntas cuando estas frases negativas o limitantes surgen. Preguntas como: ¿Realmente no se puede? ¿Cómo se puede? ¿Alguien puede? ¿Quién y qué puedo yo aprender? ¿Dónde está la posibilidad? Nos llevan a poner a trabajar a la mente e incitarla a que busque posibles respuestas que si las aceptamos, nos lleven a una tarea para mejorar lejos de quedarnos estancados dónde estamos.
     Te propongo que reflexiones respecto de lo que te dices a ti mismo comprendiendo que este ejercercicio inicia en lo que sale de tu boca.
     Lo que hablas proviene de tus pensamientos y tus creencias. Aprender a cuestionar las puede llevar a obtener nuevas acciones y mejores resultados en todas las áreas de tu vida. Ponte en acción con Autoliderazgo y asume más la responsabilidad de tus pensamientos, acciones y resultados.

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<![CDATA[Aprende a relacionarte proactivamente con la vida - Guido Rosas]]>Wed, 24 Feb 2016 23:02:54 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/aprende-a-relacionarte-proactivamente-con-la-vida-guido-rosasPicture
Si bien yo no puedo elegir todas y cada una de las circunstancias que se me van presentando a lo largo de la vida y a lo largo de un solo día, sí puedo elegir cómo relacionarme con cada una de ellas.
     Hay personas que sin percatarse se relacionan con sus circunstancias de la peor manera y están siempre buscando el pero, el conflicto, lo que no se puede hacer, etc. Éste puede ser un proceso reactivo es decir, no planeado. Pero, si uno toma conciencia de que la manera en que se relaciona es partir de una elección , entonces puede tomar un proceso proactivo, es decir, tomar con conciencia de la decisión de relacionarse con la parte más productiva de las circunstancias que se nos presentan sean negociables o no lo sean.

     Te propongo responder por escrito las siguientes preguntas o tareas para mejorar tu Autoliderazgo:

     1. ¿De qué cosas sueles quejarte que no está en tus manos resolver?
     2. ¿De qué cosas sueles quejarte que sí está en tus manos resolver y haces nada o muy poco?
     3. Anota tres que cosas de lo que sueles quejarme y que sí está en tus manos resolver más allá de solo quejarte.
     4. ¿Qué estas dispuesto a hacer a partir de este momento para ponerte en práctica y tomar una mejor actitud ante lo que no puede cambiarse y lo que sí puedes mejorar?
     5. Ahora anota algunas acciones que decides ejecutar para tomar una mejor actitud y lograr mejores relaciones y resultados.

     Por las noches puedes hacer una evaluación de tu día y ajustar este ejercicio. Tengo la certeza de que más de una cosa mejorará en tu vida a partir de él.

     Refelxiónalo y ponte en acción.

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<![CDATA[Aprende a obtener información a la carta - Guido Rosas]]>Wed, 24 Feb 2016 14:40:41 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/aprende-a-obtener-informacin-a-la-carta-guido-rosasPicture
Uno de los más grandes paradigmas que se están destruyendo en estos días es el de ver la televisión como un semidiós de información y entretenimiento.

A lo largo de varias décadas un grupo de personas decidieron darnos a través de sus televisoras el contenido que ellos consideraron adecuado para entretenernos, informarnos, e incluso instruirnos. Esto pudo provocar como resultado que muchos de los casos se proporcionara una información que pudiera adormecer a la gente o informarla de la manera que ellos pudieran considerar conveniente a sus fines y propósitos. Sin embargo, la tecnología ha avanzado tanto en los últimos años que esto parece salírseles de control.

Hoy en día, a través de todos los dispositivos y de las conexiones a distintas redes dentro de la propia Internet, tenemos la posibilidad de elegir información y entretenimiento a la carta, es decir, es como una especie de menú en donde uno elige lo que desea, la hora a la que desea hacerlo y la calidad de su contenido. Esto empieza abrirle los ojos como expectorares y por supuesto a darnos la posibilidad de salir de un adormecimiento en el que hemos estado. Sin embargo, es muy importante considerar que una persona que no se autoentrena para seleccionar la información o el entretenimiento con un propósito que le lleve a construirse para mejorar ya sea, en su calidad de vida, en su calidad de información, y en sus resultados, es muy probable que siga consumiendo contenido de baja calidad.

A este respecto, me gustaría que te hicieras algunas preguntas como: ¿Qué calidad de información recibo? ¿Qué calidad de entretenimiento consumo? ¿Hasta dónde es conveniente informarme y en dónde debo de poner un freno para no informarme propiciando meramente una infección emocional? ¿Dónde está la información que puede ayudarme a construir mayores posibilidades y beneficios en mi vida?

Si tras esta reflexión la próxima vez que consultes ya sea información de tu muro de Facebook, o la selección de tu entretenimiento en Netflix, o cualquier opción a la carta donde tú puedas elegir la información y el entretenimiento que te proporciones, seguramente este cambio de conducta podrá llevarte a ser una persona informada con mejor calidad y por supuesto a opinar y construir con los comentarios que puedan generarse como resultado de esta información. Así también nutrirte información de poder que te ayuden a reforzar tu Autoliderazgo y a asumir las riendas de tu vida, tu camino, y tus resultados. Te invito a ponerte en acción.


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<![CDATA[La vida es como un banquete de esculturas en el cual uno elige - Guido Rosas.]]>Fri, 27 Nov 2015 15:45:24 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/la-vida-es-como-un-banquete-de-esculturar-en-la-cual-uno-elige-guido-rosasPicture
    Ayer tuve la fortuna de visitar una exposición de Javier Marín en el Palacio de Iturbide en la Ciudad de México. Tomé la foto que les comparto y hace un momento que la miraba reflexionaba respecto de la vida y sus circunstancias.
     El ejemplo de esta foto me sirve para evidenciar que si bien la vida me puso esta imagen enfrente, yo fui el que elegí el ángulo en que debía de observarla, de disfrutarla, de tomar la foto.
     Un ejemplo, es que hubiera podido tomar la imagen desde el lado más iluminado, sin embargo a mí, me pareció más atractivo el juego de luces y sombras. Al momento de editar la foto, yo decidí recortar un poco el espacio alrededor del escultura y crear el juego de sombras que rodean a la imagen principal.
     ¿Qué tiene que ver esto con la vida? Mucho. Porque si bien la vida muchas veces nos ofrece circunstancias que nosotros podemos no haber elegido o que puedan aparecer sorpresivamente, somos nosotros, quienes elegimos la manera en que nos relacionamos con las circunstancias.
     Reflexiona en ello, observa el día de hoy como si fuera una oferta de esculturas y elige el ángulo en que deseas observarlas, cuales son las luces y sombras a las cuales tú eliges prestar atención.
     En los ojos de uno reside el inmenso poder de colocar la grandeza de lo que uno mira. La vida te ofrece circunstancias y uno elige cómo relacionarse con ellas.
     Guido Rosas.

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<![CDATA[¿Cómo deseas ser tratado? - un artículo de Guido Rosas]]>Wed, 14 Oct 2015 16:14:09 GMThttp://autoliderazgo.net/artiacuteculos-y-reflexiones/cmo-deseas-ser-tratado-un-artculo-de-guido-rosasPicture
Una frase muy conocida es “Trata a los demás como deseas ser tratado”. Sin embargo, tal parece que sólo es una frase hecha que forma parte de nuestro vocabulario sin habernos dado el tiempo de reflexionar respecto a ella.
     Exigimos ser tratados con respeto, que se responda con prontitud a nuestras peticiones, que se nos incluya en la lista de prioridades de los demás, que se nos hable con un tono amable, que se nos escuche sin interrupciones y, peor aún, a veces pretendemos que se nos adivine el pensamiento, que se nos responda tal como queremos, sin que sobren ni falten palabras, que se nos considere parte fundamental de la vida de los demás.
     Y si vamos más a fondo, a menudo nos convertimos en reclamadores permanentes, echamos en cara el que otros no hayan actuado de acuerdo con nuestras expectativas, porque no nos han tratado como consideramos debe ser la forma correcta. Y así, nos llenamos de insaciables reclamos del Ego. No aceptamos a los demás tal como son, pero sí exigimos, desde nuestro Yo, que corrijan su conducta para que no tengan problemas con nosotros. Parece que los aceptaremos siempre y cuando piensen, actúen y respondan según nuestras expectativas.
     ¿Cuánto de lo que a otros les exiges corregir como “sus defectos”, son virtudes de tu comportamiento? En una conversación pides guardar silencio mientras que eres tú quien interrumpe. Exiges ser atendido con prontitud, pero no te percatas de que cuando  de ti se trata, son los otros quienes deben esperarte con paciencia. Pides explicaciones de por qué se ha actuado de determinada manera y resulta que tú lo haces peor y con mayor frecuencia. Reclamas el que no se te dé lo que exiges y, a cambio, tú das mucho menos de lo que has exigido “como básico”.
     El egoísmo puede cegarnos al grado de no percatamos de que esta desigualdad entre nuestras exigencias y nuestras aportaciones a los demás, nos lleva a sufrir y a colocarnos en una circunstancia de víctimas, la cual no nos atrevemos a aceptar. Es tanta la falta de humildad, que sólo vemos lo que no nos dan, estamos ciegos ante lo que hacemos y, por ende, privamos a otros de brindarles una atención respetuosa y amable. No respetamos de la misma manera que quisiéramos ser respetados.
     Desde luego no se trata de convertirnos en seres permisivos de ofensas y maltratos, sino más bien de afinar la conciencia para saber cuándo hay una ruptura de acuerdos y cuándo se trata de exigencias de nuestro propio Ego para ser tratados como quisiéramos.
     Una manera de detectar tu postura egocéntrica es, antes de formular preguntas y hacer reclamos reactivos, preguntarte a ti mismo si en verdad tú sí cumples con aquello que esperas, con aquello que deseas reclamar o exigir. Preguntarte si en realidad tienes la “habilidad” de  responder tal como el otro quiere, de la misma forma que tú estás exigiendo respuestas. Observa, no con objeto de poder sentirte con el “derecho” de reclamar, sino porque generalmente quien está más alerta a eso, es el más egoísta aunque opte por no percatarse de ello.
     Durante los próximos días frena tus exigencias y reclamos; transfórmalos en preguntas hacia ti mismo para primero observar cómo suele ser tu conducta. Lleva a tu experiencia personal los casos que te motivan a reclamarle a otros y toma nota de todo cuanto te falta aprender para actuar de la misma forma que esperas ser tratado por los demás.
     Analizarlo, anotarlo y estar alerta a ello te permite, poco a poco, ir estableciendo mejores conductas hacia los demás. Exige menos de lo que exigen los otros, reduce tus expectativas y presta más atención a la mejora de tu conducta.
     Aprende a guardar silencio para reclamar menos y céntrate en lo realmente importante. No te detengas en esas reclamaciones del Ego, las cuales sólo te llevan a reprender o castigar a otros, y que además deterioran tus relaciones sin dejar solución alguna.
     Haz preguntas con proactividad y abre la posibilidad de escuchar las respuestas que te den un parámetro de cuál será la postura de los otros, y toma las mejores decisiones, desde ti mismo,  independientemente de que los otros cumplan o no sus acuerdos. Con base en ello, y en la aceptación de las respuestas que recibas, una vez más toma las que consideres tus mejores opciones y no necesariamente las que desearías. No siempre podemos manejar el exterior para entonces nosotros estar bien. Podemos trabajar en nosotros mismos a fin de estar bien a pesar de los demás y así elegir dónde y cómo actuar de acuerdo con nuestras posibilidades reales.
     ¿Te gusta ser tratado con dignidad, respeto y amor? Te propongo que primero te alertes a tratar a los demás con dignidad, respeto y amor. Eso no garantiza que en respuesta recibirás el mismo trato, pero seguramente, si lo haces desde lo más sano de ti mismo, te permitirá crecer y conservar muchos más estados de paz.
     No menosprecies lo simple que puede parecer esta tarea desde un rasgo más de egocentrismo; abre la posibilidad de trabajarlo y ver sus beneficios.
     Ponlo en práctica, descubre sus beneficios más allá de la teoría.

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