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     Muchas personas suelen no actuar o solicitar algo ante la simple idea de recibir una respuesta negativa.  Queremos un aumento de sueldo, pero el temor a la reacción del jefe, a muchos, hace callar. Y no hablemos de afrontar el rechazo: hay gente que ni siquiera aprende a superar la idea del posible rechazo que en sí es la antesala del aprender a liderar con lo que podría considerarse el rechazo real, es decir, el momento en que efectivamente puedes escuchar una respuesta negativa.
     El que no obtengas el resultado no esperado, no necesariamente tiene que implicar un no por siempre. Pero si ésta fuera la única respuesta posible, más valdría conocerla para reflexionar acerca de dónde pueden estar otros posibles sí. 
     Un ejemplo es el siguiente: Recibo un salario de 1,000 dólares mensuales. Deseo un ingreso de 1,500 dólares. Quedarme atorado en el temor de solicitar y negociar un posible ingreso del 50% de lo que tengo sólo me asegura que continuaré obteniendo esos 1,000 dólares. Solicitar y ver la manera de negociar opciones, posibles nuevas actividades, cambios, etc. puede no darme los 1500 que deseo pero posiblemente sí 200 más o 300, etc. También, por supuesto podría no ganar en la negociación un sólo dólar adicional a lo que tengo por buena que sea mi intención de negociarlo. ¿Eso es malo? ¡Por supuesto que no! ¡Es extraordinario! Porque cuando he buscado por distintos medios algo que deseo y sé que en el camino que estoy no me será provisto. Esto me permite dos alternativas: Aceptar sin víctima mi situación real si elijo quedarme ahí, o abrir nuevas opciones hasta lograr lo que deseo.  
     Esto aplica a todo tipo de peticiones y negociaciones. Es importante a ir más allá del temor para ir por lo que deseamos. Cada vez que hay un no es porque algo no se alcanzó, algo no se cubrió, se resolvió o encontré un beneficio en la persona que nos niega algo o... es que nuestro resultado no fue el esperado porque algo faltó o no estamos en el sitio adecuado. Reflexiona mucho en este tema, lo considero de sumo valor. A veces la gente no se atreve a preguntar, simplemente porque no quiere conocer la respuesta del otro lado.
     Hoy voy más allá de mis temores para encontrar respuestas y a partir de ellas obtener lo mejor para conducirme al destino que yo deseo llegar.

     Autor: GuidoRosas.com
     Autoliderazgo.net
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