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     Para muchos, ser feliz es una expectativa de algo que se logra y se alcanza tras un camino recorrido. Muchas personas se dan a la tarea de realizar tareas en su vida esperando que “en algún momento llegue la felicidad” y ésta no parece llegar jamás.
    La felicidad, no es algo que se siembra para cosecharse algún día sino algo que puedes vivir en el aquí y el ahora. Para fines prácticos déjame describir la felicidad como un estado de aceptación del presente disfrutando del mayor número de circunstancias posibles (mientras mayor sea el número de momento gozosos que los de sufrimiento, será uno más feliz).
    La felicidad tiene mucho que ver con el enfoque que das a tu vida, así, será muy distinto si trabajas y te enfocas solamente en tener que trabajar para ganar dinero y verlo como un esfuerzo no deseado, a si te enfocas  en el privilegio que tienes para servir a otras personas y ayudarles a que resuelvan sus necesidades a ese respecto. Si eres madre de familia y “tienes” que servir el desayuno a tus hijos, es distinta la postura de “tengo que ejecutar la tarea de darles de desayunar”, a la felicidad de poder ser útil a tus hijos en esa tarea.
    La felicidad inicia en la actitud que tienes hacia los detalles de tu diario vivir. Es una elección personal. Esa gente que generalmente está buscando el “pero”, está quizá inconscientemente boicoteando su felicidad. Ejemplo: Hoy por fin pude comprarme unos zapatos PERO no eran los que yo deseaba… hoy sale el sol, PERO me lastima los ojos, hoy me dijeron que me quieren PERO no me lo dijeron en el tono que yo lo deseaba… hoy ocurrió esto, PERO… yo elijo una condición para que no sea tan bueno, etcétera.
    Sé alguien propenso a la felicidad. No todo tiene que ser perfecto, uno es quien lo perfecciona y le ve las posibilidades de gozarlo y mejorarlo. La gente más agradecida es más feliz porque está enfocada en lo que tiene que agradecer. Y ser agradecido no es sinónimo de ser conformista. Puede que hoy tenga muchas cosas que mejorar y corregir en mi vida y estar dispuesto a hacerlo, pero la actitud de partir desde el agradecimiento de lo que hoy tengo en mi presente, enfocado en una actitud grata para aprender y ponerme en acción para que día a día sea mejor, y cada día mejor, lo hará más venturoso.
    Hoy, enfócate más en agradecer, en aprender, en mejorar y en gozar muchos más pequeños momentos del día y descubrirás que en la suma de gozar más y más detalles se va construyendo un estado mucho más feliz.
    La felicidad, también es un hábito.


 


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